03/23/2026 – Nuestro Lugar Eterno en la Casa de Nuestro Padre

Eddy De La Hoz   -  

Scripture: Juan 14: No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

Reflexión: No importa cuánto maduremos cuanto aprendamos cuanto ganemos, siempre dependeremos completamente de nuestro Padre celestial. La Biblia nos ensena que, aunque debemos madurar naturalmente y también en lo espiritual, en un aspecto debemos permanecer como niños: nuestra dependencia en nuestro Padre celestial.

Este ejemplo también lo encontramos en nuestro Señor Jesucristo, quien, a pesar de ser igual a Dios, se somete completamente a Él hasta el final. Su anhelo es estar al lado de su Padre. Su regreso a los cielos al culminar su ministerio no se realiza porque no le necesitáramos aquí- no hay bendición mayor para el mundo que Cristo al lado de su Padre celestial.

Para nosotros también esta constituye la más grande bendición…

En la casa de mi Padre muchas moradas hay…

Esta casa es mucho más que un lugar físico: es nuestro lugar- el único lugar donde podemos dar fruto y cumplir nuestro propósito. Cuanto deseamos otro lugar… muchas veces seremos tentados a aventurar lejos de la casa del Padre- pero en el momento que nos alejamos de su lado estamos perdidos.

Hoy tal vez estas perdido. Estas disfrutando la vida has alcanzado logros materiales, pero estas perdido.